Se me fue la pinza

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Esta tarde la brisa del mar me anima a ponerme delante del teclado, no sé lo que voy a escribir,  casi nunca lo sé, sólo me dejo llevar por mi instinto, y esa voz que nadie más que yo oye, es cómo un imán que me atrae sin remedio.

En este momento doy un vistazo a mi escritorio y me encuentro con una pinza de la ropa, siempre las tengo a mi alrededor, en todas las estancias de mi casa, siempre les he sacado partido. Me gustan más las de madera, pero las de plastico tampoco están mal, lo malo es que las dos con el tiempo se oxidan con esos hierrecillos que llevan de ajuste.

Desde muy pequeña me han parecido muy interesantes, y según han pasado los años les he encontrado nuevas utilidades, son infinitas, solo requieren de nuestra imaginación.

De muy pequeña he jugado a los trenes con ellas, he montado castillos y les he pillado la nariz a mis muñecos y a algun amiguete de la calle. También las usé en mis primeras inmersiones en la bañera de mi casa, incluso para recogerme las trenzas.

En mi adolescencia me servian  para acortarme y alargarme mis retales de ropa delante de un espejo, allí me creía que era una artista, siempre he sido muy imaginativa.

Cuando pasé de los veinte me casé, parí un hijo y planté un árbol, también escribía, pero solo para mí. En esa época me fueron especialmente útiles, mi hijo pasaba muchos ratos jugando con ellas, y los dos tenemos una manía, si encontramos una pinza en la calle y está bien, nos la traemos para casa, hace años que no compro pinzas. (A mi hijo se le fue la manía pronto)

Cuando pasé de los treinta me hice más práctica y las pinzas me sirvieron para cerrar bolsas de patatas fritas, mis congelados caseros, mis cortinas y otras muchas más cosas, sería interminable la lista.

En la actualidad tengo una gran colección de pinzas, las tengo hasta del extranjero, sitio que piso y veo pinza a mi alcance, esa que se viene conmigo.

Seguro que vosotros/as también les daís muchas utilidades, y quizás sin dar la importancia que se merecen, ahora me despido, no quiero que se me vaya la pinza, o quizás ya se me fue hace mucho tiempo.

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12 comentarios to “Se me fue la pinza”

  1. embajadadecachivaches Says:

    Leyendo la odisea de tu pinza, de inmediato me acordè de una muy absurdo cuento de Woddy Allen, “La lista de Matterling”. Dicha lista consta de:
    6 pares de shorts
    4 camisetas
    6 pares de calcetines azules
    4 camisas azules
    2 camisas blancas
    6 pañuelos
    Sin almidón
    y a lo largo de su diatriba Allen revisa y pone al dìa la verdad ùltima sobre tal listado que no es mas que la excusa para contar otro periplo, amèn, la dichosa lista que cada vez expuesta,sufre de pequeños cambios.
    Tu palillo y tu manera de contarlo, ligeramente absurdo, absurdamente cotidiano, deliciosamente absurdo, tiene esa impronta absurdo.festiva que Allen ponìa para contar las desdichas de Matterling.
    Si tu ausesncia trae estas letras, ausentate cuanto quieras.
    Genial.

    • Una virgo lunática Says:

      Me gusta mucho tu comentario, siempre me gustan, también acepto criticas jaja. Con tanta generosidad en tus letras, es imposible que no se me vaya la pinza.

  2. Sara Cartes Says:

    ¡Amiga, qué gusto! El mar te ha traído la inspiración…
    “Irse la pinza”, ¿es como perder la cordura?
    Continúa atesorándolas, tus nietos lo agradecerán.
    Saludos

    • Una virgo lunática Says:

      Hola amiga, ya estoy de vuelta y seguimos sin novedades, pero antes que finalice el mes esperamos la llegada de nuestro querido y deseado nieto, aunque siempre se puede retrasar como bien sabes.
      Un abrazo.

  3. Sara Cartes Says:

    ¡Enhorabuena! ¡Ya no queda nada!
    Que todo marche muy bien por ahí.
    Cariños

    • Una virgo lunática Says:

      Ya llegó, todo bien. Tengo problemas con el correo, cuando lo solucione te contaré más detalles.
      Un fuerte abrazo.

  4. carlosdelfante Says:

    Las adicciones, por más extrañas que sean, son parte de nuestros deleites. A mí me parece que es mejor coleccionar pinzas que tristeza o recuerdos desagradables.
    Me encantó tu relato. Mis mismos saludos de siempre, Rosa.

  5. embajadadecachivaches Says:

    La vida continua. Bienvenidos todos.

  6. marimarponce Says:

    No se te vs la pinza, tienes toda la razón, son sumamente útiles. Muy bien, muy original. Besos a tu alma.

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