Archive for 30 mayo 2013

Me gusta mi vida

mayo 30, 2013

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No sabía que título poner a este escrito, pero me he dado cuenta que me gusta mi vida, y así se llamará, supongo que cuando acabe de escribirlo no cambie de idea, nunca se sabe por dónde vamos a salir los que intentamos evadirnos de la rutina, aunque sea por unos minutos, mis relatos son muy cortos, pero me hacen volar muy lejos, y eso es lo que pretendo cada vez que me pongo delante de mi ordenador, es el momento en el cual soy la única que ordena mis pensamientos.

Me gusta mi vida, con sus noches de insomnio mirando las estrellas que están en mi interior y brillan más que las de afuera. También me gustan los días grises que me transportan al mundo de las tinieblas, y me hacen desear los días claros en lo que todo me parece extraordinario.

Y que decir de mi querido mar Mediterráneo, que no siempre está calmado, y cuando está bravo me hacer sentir que soy agua como él.

Escribir me reconforta y me hace amar todo lo que me rodea, quizás será porque desde que tengo uso de razón me gusta observar minuciosamente todo lo que está al alcance de mis ojos.

Siempre me hago preguntas a mi misma y a veces a los demás y la respuesta sólo la tenemos nosotros mismos, cada uno vive su vida a su manera, y los colores que pintan mi vida, nunca pintarán la vida de los demás.

Cuando más terrenal me siento y a la vez más espiritual, es cuando contemplo la luna llena, ya sé que es una contradicción, pero mi vida está llena de ellas. Siento tanta fascinación como adicción y es el momento más esperado por mí, por eso mi nick es una virgo lunática, no podría ser otro. Me hace mucha gracia, porque alguno de mis amigos se piensas que lunática es de loca, y quizás tengan razón, como siempre digo, necesito de esa pizca de locura que me hace escribir y a la vez traspasar el límite de la verdad o la ficción. He llegado a tener dudas si existe esa frontera, y eso me hace libre y a la vez prisionera de mis letras.

Ya hemos llegado al final, siempre cumplo la promesa que me hice de no escribir más de un folio, así cabe la posibilidad que me lean más, para lecturas largas están los escritores, yo sólo soy una aprendiza, ya sé que muchas veces lo digo, pero es la única verdad de este cuento.

Casi siempre me gusta terminar con algún interrogante, y dejo la respuesta a mis lectores, ellos sabrán distinguir la realidad o la ficción de mis letras.

Feliz Sábado

mayo 14, 2013

Había amanecido el día lluvioso, pero eso no era lo peor que nos podía pasar. Al llegar la noche de todos los sábados, unos vecinos del bloque tenían la costumbre de ir a cenar y después a bailar, hasta ahí todo normal, pero con un agravante para mí y los demás vecinos, pues dejaban a la perra sola y como estaba muy mal enseñada, se pasaba toda la noche y parte de la madrugada ladrando sin parar, los fines de semana se habían convertido en un infierno para todos nosotros y teníamos que tomar medidas drásticas para solucionar de una vez por todas el problema, ya que no hacían caso de nuestras quejas, y eso que siempre lo hacíamos en buen tono, pero eran unos impresentables y solo miraban para ellos, como si vivieran aislados.

Nos juntamos los vecinos perjudicados y tracemos un plan para deshacernos de la perra, pero pensemos que ella no era la culpable de nuestros males, por lo tanto decidimos deshacernos de los propietarios de la perra, esta vez el dicho de… muerto el perro se acabó la rabia, tenía un final distinto en la forma, pero muy eficaz, además los vecinos nos caían fatal, eran soberbios, vulgares e indignos de convivir con nosotros, ya que no aceptaban ninguna regla y jamás acudían a las reuniones de escalera y además eran morosos, pero para ir de marcha no reparaban en gastos.

Como sabíamos todos sus movimientos, pues eran como animales de costumbre fijas, lo teníamos muy fácil, además no contrataríamos a nadie de fuera, lo haríamos entre nosotros, así nadie se iría de la lengua.

Llegó el sábado esperado, y cuando iban a coger el coche del garaje como siempre, allí estábamos nosotros, al acecho de nuestras víctimas.

Fue muy fácil, uno de nosotros por su trabajo podía conseguir cloroformo, no queríamos hacerles sufrir demasiado, simplemente los dormimos y los metimos en el maletero de uno de nuestros coches y los llevamos a una gran obra de un centro comercial, en el cual, el próximo lunes se tenía que llenar de cemento y uno de nosotros era el encargado de la obra y además su hijo sería el que se cuidaba de la hormigonera, así todo quedaba en casa, somos como una gran familia y ellos nunca se adaptaron a nuestras normas de convivencia.

Volvimos una vez dejado todo bien atado, y cada uno se fue a su piso, sabiendo que sería un fin de semana muy largo, pues hasta el lunes no podíamos quejarnos de los ladridos de la perra.

Llegó el lunes y todo fue tal y como lo planeemos, la pobre perra ni siquiera ladraba, estaría rendida, aunque sabíamos que comida y agua no le había faltado, desde mi piso podía ver la terraza donde estaba, lo teníamos todo controlado, a nosotros nos gustan los animales, ellos por desgracia no pueden elegir a su dueño, ni siquiera lo sacaban a pasear, lo tenían secuestrado en una cárcel de lujo.

Como cada lunes llegó la señora de limpieza a casa de los vecinos y como vio que no había nadie y la perra estaba descuidada se la llevó a su casa, no sin antes preguntar si sabíamos algo de ellos, a lo que nosotros comentamos que no se relacionaban con nadie y que solo estuvimos oyendo ladrar a la perra como cada fin de semana, seguro que con ella la perra será mucho más feliz y podrá salir a la calle.

Al cabo de unos días, vino la policía a preguntar a los vecinos si habíamos visto algo fuera de lo normal, y todos dijimos lo mismo, que no sabíamos nada y que echábamos mucho de menos a los vecinos y sobretodo a su querida perra.

Desde entonces nuestros fines de semana son tranquilos, esperamos que los nuevos vecinos si tiene animales de compañía, los traten como es debido, si no que se atengan a las consecuencias…..

Irse por los Cerros de Úbeda

mayo 4, 2013

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Hoy ha sido un día muy interesante para mí, he aprendido algo más de mi paso por Internet, y todo ha sido por el azar y si he de ser sincera, también por mi inmensa y adictiva necesidad de tener respuestas.

Resulta que mi mapa de visitas hace meses que está parado en la parte visible, pero cuando entro en la parte digamos interior, se puede ver que siguen sumando las visitas,  y como no tengo manera de averiguar que pasa, y eso que lo intento cada dos por tres, he preguntado a la red lo que podía suceder.

Mi sorpresa ha sido que un joven y estudioso navegante, que también usa el mismo mapa de visitas, publica un escrito suyo con el titulo de: El misterio de Mountain View, en ese momento he sentido una gran curiosidad por saber si le pasaba lo mismo que a mí, y así ha sido.

Desde hace bastantes meses, cada día me visitan desde Mountain View, Palo Alto, California, y hasta hoy creí que era un seguidor de mis relatos o poesías, incluso le ponía cara y empezaba a soñar con él, (eso me lo acabo de inventar), para darle más vidilla a mis letras, a veces se me van los dedos más allá de mi propia ficción, aunque a veces me cuesta distinguir cual es mi realidad, pero cuando tengo dudas, salgo a despejarme y a respirar la suave brisa del mar, en el cual a veces se refleja la luna llena, ahí es cuando me dejo llevar donde ella quiera.

Sin querer me he ido por los Cerros de Úbeda, en la provincia de Jaén (Andalucía),es la ciudad española más vieja de Europa Occidental, y es un dicho español que quiere decir que he empezado a hablar de una cosa y voy a terminar hablando de otras muy distintas, sin llegar a saber como he llegado a ese punto, ahora que también podría salirme por la tangente, que es lo que suelen hacer los políticos, cuando le preguntan algo que no les interesa, pero mejor iré al grano y así acabo antes.

Lo que quiero decir, es que ahora ya sé quienes me visitan y el porqué, y me ha entrado más curiosidad todavía. Creo que todos sabemos que en la red estamos muy vigilados, pero a veces nos olvidamos que es mejor ser dueños de nuestros silencios, que esclavos de nuestras palabras.

Desde aquí le doy las gracias a este inteligente navegante, que con su artículo me ha abierto un poco más los ojos y he podido ver más allá de la tupida red, en la cual también soy prisionera.