Archive for 28 abril 2011

No hay rosa sin espinas

abril 28, 2011

Te regalo una rosa rosa de terciopelo

el color que afloró nuestros deseos

ese aroma que embriagaba los sentidos

y a la vez avivaba los recuerdos

Sólo te pido que la cuides con esmero

y le regales uno de tus apasionados versos

y no escatimes en milongas y quimeras

nada hará salir de mi vida a la primavera.

La primavera

abril 18, 2011

Al final te acercaste al amanecer

yo te esperaba impacientemente

mis días eran interminables

y mis noches indiferentes

Pero sabía que no me abandonarías

y ayer volviste como siempre a mi lado

para llenar de deseos mis pensamientos

envueltos en ese dulce aroma de pecado

Eres una de mis más fieles amigas

haces que mi vida sea una poesía

gracias por permitirme otro año más a tu vera

y regalarme estos días de primavera.

Anuncios clasificados

abril 10, 2011

Hay una estupenda canción titulada “Como pasan los años” y es la pura realidad, hoy he recordado una historia que me pasó hace ya quince años y parece que fue ayer.

Todo empezó en un día gris de invierno, estaba aburrida y fui al quiosco a comprarme una revista para pasar el rato. Una vez allí me llamó la atención un diario de anuncios clasificados de ofertas y demandas de empleo, lo compré y volví a casa con la intención de curiosear un rato. Me fijé que se podían poner tres anuncios gratis y cada semana podía renovarlos, eso me animó y decidí ofrecerme de secretaria o recepcionista en una inmobiliaria, siempre me gustó el trato con el público y tenía bastante experiencia en ventas.

En aquellos años no tenía Internet, ni siquiera sé si existía, puse los anuncios por teléfono y pensé que aquello sería un engaño y nadie me llamaría, pero poco podía perder y además era gratis.

A la semana siguiente tuve la primera llamada, no me la esperaba tan pronto, mejor dicho me sorprendió bastante, creí que no me llamaría nadie, pues ya pasaba de los treinta y pensé que con tanta jovencita guapa sin trabajo tendría pocas oportunidades.

Me llamó un señor y me dijo que necesitaba una secretaria para que le llevara la contabilidad y de paso hacerle compañía. Lo primero lo entendí a la primera, lo segundo me mosqueó y le dije que se equivocaba de persona, que yo sólo quería trabajar y le colgué. Pensé que quizás pusieron mi anuncio en el apartado de relax por equivocación.

Fui al quiosco a comprar el diario que salía semanalmente y comprobé que todo estaba correcto y que mi anuncio salía en el apartado de administración y ventas. No le di demasiada importancia y seguí anunciándome cada semana, esperando ese ansiado trabajo.

Esta vez la llamada era de un señor con acento francés y me ofrecía un buen dinero por acostarme con él, este iba al grano, decía que era un hombre de negocios y venía cada mes a Barcelona y buscaba compañía. No me lo podía creer, yo sólo quería un trabajo decente, le dije que estaba equivocado, que si no había leído bien mi anuncio, que si quería sexo leyera los anuncios de relax, que había muchas páginas y para todos los gustos. El hombre al oírme tan enfadada se disculpó y me dijo muy seriamente que no le interesaba los anuncios de relax, que con lo que corría por ahí, prefería a una ama de casa corriente.

Tuve que dejar de anunciarme, pues todas las llamadas eran para lo mismo.

Si me leen algunas mujeres, espero que así sea, les aconsejaría que si se quieren anunciar en este tipo de diarios, que nunca aporten datos personales y si les quieren hacer una entrevista que sólo acudan donde haya mucha gente, nunca en el apartamento de nadie, ni en sitios solitarios, se pueden llevar una desagradable sorpresa, a mí no me ha ocurrido, pero a la protagonista de mi próximo relato puede que le suceda.

¡ Estoy harta !

abril 3, 2011

Hoy que no puedo salir a la calle debido a un resfriado muy fuerte, he decidido quejarme en este teclado que me acompaña en mis ratos de ocio, estoy segura que buena parte de los que me lean les pasará lo mismo.

Son las nueve de la maña de un día cualquiera, suena el teléfono, es un número desconocido, contesto y es una señorita o señora de habla angelical que me comunica que es de una compañía de telefonía  y me ofrece que me cambie de compañía, le digo que estoy contenta con la mía y que no deseo cambiar, ella insiste como si le fuera la vida en ello, comprendo que intenta ganar su sueldo, después de darle un montón de explicaciones me cuelga el teléfono sin despedirse.

Son las once de la mañana, llama otra señorita, de otra compañía de telefonía, casi siempre son mujeres, seguro que es por algo, lo tienen todo estudiado, si pillan a un hombre seguro que le convencen más fácilmente, se vuelven tan pegajosas que es difícil deshacerse de ellas, con ello no digo que ellos sean menos que nosotras, pero las mujeres tenemos más….no me sale la palabra, o sí me sale pero prefiero dejarlo así, no quiero molestar a nadie. Esta vez le digo que soy la mujer de limpieza, así me la quito de un plumazo.

Son las doce, vuelve a sonar el teléfono, ahora es una compañía de seguros, me pregunta si tengo mi entierro asegurado, le contesto que no me interesa, y ella dale que dale, al final le digo que pienso donar mi cuerpo para que practiquen los estudiantes de medicina, así me ahorro gastos, mejor dicho se lo ahorran mis familiares, ella no se queda muy convencida y me dice que llamará otro día.

He podido comer tranquila, que raro, pero la paz duró poco, a las cinco de la tarde tengo otra llamada, ahora es de una empresa de aspiradoras, me cuenta que hacen demostraciones por las casas y que si pueden venir a la mía, que me inspeccionaran los colchones y liquidarán a unos bichitos microscópicos llamados ácaros. Le digo que no quiero que venga a casa nadie desconocido y que los ácaros nunca me han molestado, además estoy totalmente en contra del maltrato a los animales, no se ha quedado muy convencida, ni falta que hace, pero me la he quitado de encima, pero sé que sólo será por un corto plazo de tiempo.

Sin darme cuenta ya son las siete, cuando voy a preparar algo de cena, suena otra vez, ahora es de la compañía del gas, me comunican que hay un nuevo seguro para la caldera, les digo que no tengo caldera, que mi calefacción es eléctrica, de paso aprovecha para convencerme que cambie de compañía eléctrica, le digo que no me interesa, pero la señorita debe estar un poco sorda, pues se lo he de repetir un montón de veces.

Estoy agotada de dar explicaciones en mi propia casa, pero ya tengo la solución, anotaré todos los números de estas empresas según me vayan llamando y los colocaré al lado del teléfono, así sabré que son ellas y no contestaré, y si es una llamada de amigos o familiares quedará registrada igualmente, estos teléfonos que se visionan las llamadas son ideales en estos tiempos.

Ya son las once de la noche, me voy a dormir, pero antes desconectaré el teléfono, por si acaso hay alguna empresa que recomienda canguros de noche, todo es posible en este mundo de locos.