Hasta septiembre

junio 20, 2017

Esta vez solo escribiré cuatro versos

para despedirme hasta septiembre

el calor no es mi mejor compañero

y mucho menos para mis letras.

 

Dos soledades

junio 9, 2017

Muchas veces estando en compañía sentimos soledad, en cambio otras veces estando solos nos sentimos acompañados, la soledad siempre será nuestra compañera en todo momento.

 

Soy prisionera

mayo 30, 2017

Soy prisionera de mi tiempo

las horas no me dan libertad

y me abruma mi incapacidad

para hacer todo lo que quiero

 

Soy prisionera de mis letras

en ellas me dejo atrapar

en ese paraíso perdido en el tiempo

que jamás podre alcanzar.

 

Sin tu latido

mayo 25, 2017

Esta noche mi corazón late más deprisa.

 

Hoy y mañana

mayo 22, 2017

No estamos aquí para siempre

solo existe el presente

ya sé que me repito a veces

pero  siempre lo hago adrede

 

Tenemos una mañana

pero no el mañana

es mejor aprovechar el día

y dejar a un lado la fantasía

 

Hoy quizás yo

mañana seguro tú

los dos dejaremos este lugar

y no será para echar pelillos a la mar

 

Cuando mi poesía es realista

la rima suele ser pesimista

ni la luna me acompañará

en mi último viaje al más allá.

La mujer de negro

mayo 18, 2017

No me gusta mirar atrás, pero si recordar la música de mi adolescencia.

 

Siempre y nunca

mayo 16, 2017

Siempre estarán en mis recuerdos, nunca los olvidaré, cuando escucho sus canciones la soledad me acompaña gratamente.

Sin recuerdos

mayo 16, 2017

Salgo en tu busca

no  te encuentro

tú ya no estás

emprendiste el vuelo

 

Estás diferente

no te reconozco

no has dejado huella

no habrá recuerdos

 

Yo sigo escribiendo

no hay pasado ni futuro

en este mismo instante

nada más existe el presente.

Desde mi ventana

mayo 13, 2017

Hoy no he salido a la calle

desde mi ventana  veo la vida

así me siento más segura

fuera me siento perdida

 

Esta noche hay luna llena

desde mi ventana la puedo ver

así me siento más protegida

hasta que llegue el amanecer.

Tengo una fobia

mayo 11, 2017

Tengo una fobia sin igual al sonido de mi teléfono fijo, la cosa es muy simple, y seguro que le pasa a muchas personas, no paran de llamar y molestar a la vez.

Antes cuando era más ingenua atendía todas las llamadas, y les decía muy amablemente que no me interesaba lo que me ofrecían. Siempre eran seguros de vida, de decesos etc. Y no digamos las compañías de telefonía, que tienen la misión de hacer que cambiemos de compañía como aquel que cambia de zapatos. Pero como se hacen los despistados y vuelven a llamar cada dos por tres, a veces con diferentes números, que luego investigo en esas páginas de internet que ellos deben detestar, he obtado por la desconexión emocional total.

Ahora ya ni siquiera me molesto en atender el fijo, lo único que hago es ver los números por si es la familia, aunque todos los tengo en el móvil. El contestador automático me hace un gran servicio, a la cuarta llamada se acabaron los ruidos, si no lo tuviera serían por lo menos quince timbrazos, y eso cuatro o cinco veces al día descoloca a la más centrada.

Otro día hablaré de otros temidos personajes que van por las casas intentando engañar a las personas de una cierta edad. Ya esta bien de acosar a la gente normalita, porque no van a  los grandes a darles la charla, poque lo tienen imposible, antes de llegar a ellos tienen un ejército de sirvientes, y encima dicen que el dinero no da la felicidad, pero un poco de tranquilidad si que da.

Me he vuelto muy desconfiada, las veces que he bajado la guardia me la han pegado, el mundo se ha convertido en una selva dónde el más débil siempre será la victima.